Title Cuesta Soltar un Desamor

MARGARITA CON UN SÓLO PÉTALO

Imagen de Silvina Grimaldi Bonin

Siempre hay alguien en nuestras vidas que con o sin intención nos ha despreciado, no lo ha valorado a uno y nos ha hecho sentir muy desamado.

En realidad no sabemos porque esa persona se ha comportado de esa manera pero el efecto es muy duro, porque nos siembra una creencia de que no somos lo suficientemente buenos para ser amados.
Normalmente empieza con alguien muy cercano cuando somos niños, un padre, una hermana, un abuelo, pero después pasa a ser algún amigo en el colegio, un amor de pareja, al que probablemente tampoco lo han amado y ve en ti una manera de sentir que puede llenar su vacío al recibir amor causando desamor.
A esta persona le solemos perdonar todo y siempre justificamos sus actos ya que no estamos viendo a ella si no a ese desamor de niños que queremos llenar.
Mi padre me dijo un día, “no te puedo hacer sentir mejor por los años que no estuve pero si te puedo dar amor por todos los años que nos quedan juntos”, que sabio fue para mi entender que lo pasado es algo incambiable e irreversible, pero el presente es ilimitado en posibilidades.
Lo que nos mueve a desesperadamente apegarnos a ese desamor es mas una vez nuestra vanidad, es no aceptar que a alguien no le agradamos tanto como queríamos, que para esta persona no somos lo suficientemente bueno para ser amado por ella, pero eso no significa que no lo somos para mas nadie en el mundo.
No será que si lo vemos sin nuestro miedo al desamor, esta persona en realidad valora cosas que uno no valora, que a la final si no fuera por nuestra necesidad de ser amados, ella no nos agradaría tanto como bajo ese enfoque así lo creemos.
Pero mientras no aceptemos que aquel amor de nuestra infancia no se puede llenar, es un vacío que hace parte de uno, y que en el presente si merecemos amor, entonces seguiremos dándonos golpes, pidiendo limosnas de amor y alimentando nuestro verdugo para que de alguna manera ya no nos haga mas daño y nos sane ese dolor del pasado.  Pero resulta que el verdadero verdugo es uno mismo que no suelta esa historia de desamor y se abre a todo el amor que nos rodea y no le damos espacio a vivir y disfrutar.
Soltemos esa idea pobre que nos mantiene lejos de la abundancia de amor que hermosamente siempre esta en nuestras vidas, y miremos a tantas otros seres que están a nuestro alrededor dándonos amor y valorándonos, algunos nos conocen mas otros menos pero es verdadero y realmente nos puede dar plenitud.
                                                    
                                                                                                      Dulce Luz
Ruth Rojas
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