Title El Cambio Siempre Trae Muerte y Resurrección

La tercera dimensión nos crea una ilusión en nuestra comprensión del mundo, y eso sucede ya que en ella nos movilizamos en un cuerpo físico, eso significa que nos sentimos limitados por el tiempo y el espacio.
gruta-ao-amanhecer

Imagen de Fundos de Paisagens

Pero la realidad es que nuestro cuerpo que creemos ser todo lo que somos es solo una proyección de nuestra mente y lo que realmente somos es ilimitado.
A través de la mente estamos donde pensamos, o sea no existe ni el tiempo ni el espacio, estoy donde pienso sin necesidad de transitar una distancia, ni el tiempo que me tomaría hacerlo, solo pienso y soy.
Por mas difícil que nos sea imaginarlo, nuestro cuerpo es como una ropa, nada mas, la pones y la quitas, la llevas a donde quieras mostrarla.
Morir hace parte de esta misma ilusión, nos apegamos tanto a nuestro cuerpo que solo inventando que el se acaba logramos poder soltarlo y regresar a la cordura de recordar cual es la realidad de nuestra existencia.
Cuando creamos la muerte es en realidad un cambio de percepción donde recordamos que somos los creadores e infinitamente mas grandes e ilimitados que solo nuestro cuerpo físico.
Y así nacemos y morimos cuantas veces queramos experimentar en esta dimensión, pero hay un momento en el que en vida percibes que no eres solo un cuerpo, que tu mente no es esa pequeña voz que corre a tras de su cola, lleno de miedos y preocupaciones. Entonces ocurre ese cambio de percepción estando vivos que muchos lo llaman iluminación, que es recordar en vida, como lo metafórico de la historia de Jesús Cristo que murió, resucito y subió al cielo a sentarse al lado de su padre, hay que “morir” o dejar de creer en la ilusión para resucitar el recuerdo de la verdad de lo que somos, es entender que tu y tu padre son uno y percibir que tu no eres un cuerpo si no el que lo esta permanentemente creando.
En ese momento acaba el sufrimiento, acaban los miedos, las dudas, dejas de ver la ilusión como verdad y despiertas a la realidad que siempre estuvo ahí.
Siempre fuiste omnipotente, omnipresente, siempre fuiste un amor sublime, siempre estuvo la paz y la plenitud a tu alrededor. Y ahora sabes que lo que llaman cielo es nuestro estado natural, y que el infierno era tu ilusión de pequeñez, el ruido de tu mente, la separación siempre juzgando todo y a todos.
Y empiezas a sentir una sensación totalmente desconocida, estas seguro, tu visión es completamente amplia, percibes el silencio y el vacío, sientes que no conoce como existir en tanta inmensidad. Pero ya cambiaste, ya despertaste, tu percepción ya no es tuya, sencillamente ahora solo eres consciente de quien realmente eres.
Todos vamos a experimentar este despertar y se podría decir que ya sucedió.
                                                                 Bendiciones de amor
                                                                                                  Dulce Luz

Ruth Rojas
Si te gusta Comparte
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on StumbleUponGoogle+Email to someone

Dejame Tu Parecer