Title El Cielo y el Infierno

El cielo y el infierno…
El Cielo y el Infierno
Es que una puerta está al lado de la otra y por mucho tiempo no sabemos dónde estamos. Pero llega un momento en que si sabemos que estamos aquí o allá y queremos estar en el cielo pero vivir como lo hacemos en el infierno. Nos sentimos tan frustrados porque no logramos hacerlo… Lo que pasa es que no soltamos todo aquello que es conocido. No sabemos ser sin hacer, por eso empezamos a querer hacer del infierno el cielo. Es así que lo veo… decidimos que vamos al paraíso y nos dice el corazón,- Suelta todo, allá tienes mucho más de lo que puedes siquiera imaginar. Y en medio del gozo nos dirigimos a nuestro destino pero al llegar a la puerta tenemos una maleta, tu sabes “algunas cositas que necesitamos” y nos vuelve a decir el corazón, -Confía deja todo porque no lo necesitas. Nos indignamos, molestamos, cuestionamos, deprimimos y finalmente volvemos a escuchar la sabiduría y a sentir el gozo, y nos invade el placer, la plenitud y todo encaja, nosotros encajamos en el todo, soltamos de nuevo y decidimos no llevar nada, pero cuando llegamos a la puerta de nuevo cargamos una maleta y no podemos creer que de nuevo lo estamos haciendo.
Entonces surge la pregunta.
¿Cómo se logra ser divino sin la divinidad? porque de divinidad nuestra personalidad desconoce cómo ser. Lo que sucede es que hay que pedir luz, hay que aceptar que no sabemos y no podemos hacerlo nosotros solos
o lo que creemos que somos nosotros.
Podemos luchar muchísimo por lograrlo pero vuelvo a decirlo,
¿cómo podemos ser divinos sin la divinidad?
Yo sé que no es fácil confiar, todo alrededor nos habla de “otra cosa”.
Este mundo es el cielo,pero nosotros no lo hemos aceptado y no conoceremos mas nada en el si no dejamos de imponer la ignorancia y la limitación al paraíso del cual nunca realmente salimos.
No existe un castigo real por no percibir que ya estamos en el cielo. Somos nosotros quien nos castigamos, no existe pobreza pero nosotros la construimos, no existe absolutamente nada que no sea amor, pero insistimos en distraernos de él todo el tiempo. Nosotros no hacemos eso porque somos malos o nos gusta sufrir, lo hacemos porque no nos damos la oportunidad de cambiar, de dejar de ser lo conocido para entregarse a lo incognoscible. Lo que para nuestra actual percepción es toda una vida, para la existencia es un instante del pensamiento eterno del universo que ni siquiera puede que sea un hecho y nosotros somos esencialmente ese pensamiento y no el instante ni mucho menos el hecho, eso es solo una proyección. Hay un universo infinito dentro de nosotros y podemos acezar a él no como un acto de locura si no en un acto de amor incondicional.
Pidamos luz porque todavía hay mucho por experimentar…
Dulce Luz
Ruth Rojas
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